Cada vez es más frecuente que reciba encargos para traducir contenidos de videojuegos y todos los materiales de comunicación que lo acompañan: instrucciones, controles o diálogos interactivos, pero también presentaciones y contenidos promocionales con dobles sentidos y con un estilo indudablemente informal.
Los videojuegos son un campo tan fascinante como complejo, sobre todo por la limitación de los caracteres, que hace que pasar de la concisión de la lengua inglesa a la abundancia de la lengua italiana sea una tarea especialmente difícil. Un reto que enseña mucho sobre las posibilidades de manejar las lenguas y que produce resultados aún más satisfactorios.