La inteligencia artificial se usa cada vez más para traducir textos de todo tipo; sin embargo, ni siquiera los mejores softwares de traducción consiguen resultados equiparables a los que puede garantizar un traductor e intérprete humano. Esto no ocurre solo en la transcreación o la localización, sino que también es frecuente en la traducción convencional, por lo que siempre es necesario que un traductor humano intervenga y revise la traducción realizada con software.
Mi trabajo en MTPE consiste en revisar y corregir textos traducidos con software para ofrecer un resultado final que esté a la altura de una traducción humana. Este enfoque es muy útil para reducir los tiempos de trabajo en traducción, aunque depende mucho de la calidad del software utilizado. Cuanto más calidad tenga el software, menos tiempo deberá emplear el traductor humano en poseditar la traducción.